Hay un momento en el que el espejo empieza a mostrar algo más que cansancio puntual. La frente se marca antes, el entrecejo permanece incluso en reposo y las patas de gallo dejan de aparecer
Hay rostros que no necesitan cambiarse, sino equilibrarse. Esa es la diferencia que marca la armonización facial con ácido hialurónico cuando se realiza con criterio médico, visión estética y un diseño personalizado de las proporciones.